Un edificio de gran magnitud y de calidad que cuenta con dos áreas expositivas: una interior dedicada en exclusiva a una muestra de belenes artísticos y otra exterior destinada al campo andaluz, con dos almazaras, distintos aperos y una casa popular.

"Han sido muchos años de documentación y al final estamos contentos. El reto que tenemos ahora es trasmitir y enseñar a las personas que vengan al museo lo que esto es para que sepan valorar lo que están viendo", explica el promotor de la Fundación Díaz Caballero, impulsora de las instalaciones, Antonio Díaz.


